Abril 30, 2012
Correo de Lectores
Nos escribe Daniel Orduna
Con referencia al artículo: “LA CRUZ NO NOS SALVA” de Joxe Arregi
Quisiera entender bien el mensaje que con el artículo se quiere expresar, y si estoy de acuerdo en que la cruz por si misma no tiene sentido pues entonces Jesús es un loco que resucito porque entonces el sacrificio es una idiotez pues hubiese elegido otra forma de enseñar el valor de la entrega y la aceptación de la voluntad de Dios.
No soy teólogo solo vivo mi Fe lo mejor que puedo.
A1-Es bueno ver como el realizar una tarea consiente en favor de mis hermanos provoca reacciones adversa y nos lleva a la Cruz y atreves del tiempo el testimonio hace que esa tarea hecha por otro no lleva a la Cruz sino a salvarse del dolor.
La cruz es renuncia y la renuncia en servicio salva a otros del dolor. No nos engañemos a todos nos gusta ser servidos pero ¿eso de servir?.
Sería bueno aclarar que significa la palabra EXPIACION. (heb. kippurîm, literalmente, “cubiertas” [de los verbos kâfar, "cubrir", "hacer expiación", "reconciliar"; y kipper, "cubrir pecados"]; kappêr,”sustitución”; gr. katallague, “reconciliación”). Leer más: Diccionario Bíblico Gratis – Expiación.
Les pido permiso para hacer un comentario sobre esta parte que a continuación extraigo del articulo La cruz no nos salva ” Cuando esta especie humana que llamamos dos veces Sapiens dominó la tierra, construyó ciudades, ordenó el poder y organizó religiones, entonces taló un árbol e inventó la cruz para matar al enemigo condenado como culpable. Babilonios, persas y egipcios, griegos, cartagineses y romanos convirtieron el signo de la vida en el más cruel instrumento de tortura y de muerte para esclavos, sediciosos y prisioneros enemigos. Y llamaron Dios al Poder, e hicieron de Él el Gran Legislador, el Supremo Garante del orden del más poderoso, siempre injusto. Y dijeron: “Dios castiga al culpable”, pero era simplemente para poder ellos castigar con la conciencia tranquila. Nadie explicó nunca por qué Dios exige expiación, ni quién gana qué con que el culpable expíe. Eso hicimos de Dios, ¡pobre Dios! Más bien, ¡pobres nosotros!, pues ese Dios no existe, mientras que nosotros sí existimos y seguimos crucificándonos. ¡Maldita cruz!”
Esta pate me suena a “La humanidad es despreciable por que utiliza a Dios para imponer un ORDEN POITICO” Y es cierto, no lo voy a negar. Pero esta relación de la Humanidad en que busca a Dios a su manera y por otra parte Dios Busca al Hombre. Los escritores bíblicos son personas de su época . Los escritores bíblicos presentan a Dios como ansioso de una reconciliación, y muestran que él ha hecho las provisiones necesarias para lograr esto. No es necesario cambio alguno de parte de él para producir la reconciliación, porque el hombre en su estado natural es un pecador que ni siquiera tiene el deseo de ser reconciliado, y por lo tanto es necesario un cambio de su parte. Es el pecador quien debe ser “cubierto” o reconciliado con Dios, no Dios con respecto al pecador.
“Toda culpa debe ser expiada”. Una religión de la expiación universal, en la que lo más importante ni siquiera es que aquel que ha hecho daño a alguien lo repare y trate de curarle, sino que pague, que sufra, que se pudra en la cárcel, que se muera (se oyen gritos de multitudes). Terrible religión, y terrible sociedad, la que así grita.
Perdón pero la humanidad aunque no se diga, cuando vemos el dolor si grita pidiendo ser protegida, todos aun el más rebelde, aunque no crea en la existencia de Dios, en su conciencia más oscura tiene la necesidad de reconciliación y en el fondo sabe que reconciliarse con sus Hermanos los Hombres es hacerlo con el Hacedor Supremo.
Por eso, porque quedarnos con la traducción del griego como Expiación y no reconciliación.
Eso hizo Jesús. Corrió el riesgo, y le crucificaron. Pero sus discípulas y discípulos no dejaron de amarle. Dijeron que estaba vivo. Tan ciertos estaban de que lo que Jesús había dicho y hecho era divino, la vida misma y la bondad misma que es inmortal como Dios. Los cristianos le veneraron primero en figura de cordero, de buen pastor, de pez y de ancla. Y al cabo de trescientos años, empezaron a venerarle en figura de cruz. Y la cruz –el maldito instrumento de tortura y de muerte, impuesto por los poderosos a los sediciosos y profetas– volvió a convertirse en signo de la Vida, en árbol de vida, cargado de frutas y medicinas saludables.
Cuando uno corre riesgo, es que tiene posibilidades de zafar, y Jesús sabía lo que sus palabras y hechos iban a provocar, por ello el mismo dice : “Yo entrego la vida nadie me la quita”, el siempre creyó y cree en el Hombre; por eso es HOMBRE Y DIOS, y no un Buda.
Así mismo el misterio de la Cruz se entiende viendo a un Cristo que acepta su misión, sino como se entiende la frase de el mismo “Yo entrego la vida nadie me la quita”, acaso eso no es asumir el pecado de todos nosotros, acaso no es eso pagar la deuda que los hombres habíamos contraído co Dios Padre por el AMOR demostrado a través de la historia, sea que la veamos en el pueblo de Israel o en cualquier otro.
La expresión vertida ; Pero sus discípulas y discípulos no dejaron de amarle. Dijeron que estaba vivo. Tan ciertos estaban de que lo que Jesús había dicho y hecho era divino, la vida misma y la bondad misma que es inmortal como Dios., esto me dice que Jesús no resucito, que es un invento de sus discípulos, si la bondad trasciende el tiempo es que Dios es la Bondad, pues si la Resurrección de Jesús es un invento, y no resucito, ¿Cómo puedo creer en la bondad?, como puedo encontrar un Dios cercano que me entienda y me enseñe la reconciliación.
A JUAN XXIII se le llamaba el Papa bueno, el bondadoso y el decía: “Yo no soy bueno; La bondad no es una virtud, sino fruto del trabajo interior que uno debe realizar con la ayuda de Dios”
Hay que tener siempre en mente que la expiación no es la causa sino la consecuencia del amor de Dios a los culpables (Juan 3:16; Rom. 3:24, 25; Efes. 1:7; 1 Juan 1:9; 4:9). Otra cosa es entender la EXPIACION desde Las Leyes que rigen una Sociedad y que todo daño hecho a ella necesita ser reparada en vista a subsanar (si se puede) el daño hecho y la reconciliación de la sociedad con quien comete el delito.
Pero aún persiste el equívoco y hay que despejarlo. El Dios de la expiación nunca existió, y la religión de la expiación ha de ser borrada. El dolor no es lo que salva, sino aquello de lo que hemos de ser salvados. Y la salvación no consiste en ser absueltos de una culpa ni en expiarla, sino en ser curados de todas las heridas. Eso es lo que quiso hacer Jesús. Pero en su vida y en su cruz, no es la cruz la que nos salva, sino la libertad arriesgada, la bondad solidaria, la proximidad sanadora. La suya y la de todos los hombres y mujeres buenas. Benditos sean todos los crucificados, y malditas sean todas las cruces, también la de Jesús
¿Como se entiende esta frase del Evangelio?
Jesús le declaraba a Pedro: “Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame,…” (Mateo 16:24)
Por eso me atrevo a decir corrigiendo la frase “Benditos sean todos los crucificados y Benditas las cruces, Bendita sean la cruces pues el Hombre tiene la oportunidad de ser su discípulo.
A lo largo de la vida la cruces pues me permiten ir detrás de Jesús”, aun cuando más de una vez la pateo. A de más toda CARIDAD, toda obra a favor del hermano que sufre (cruz), me permite ser el CIRENEO.
AL SR. Joxe Arregi. Le pido disculpa por atreverme a contradecirle. Su mensaje si bien repito en lo Político tiene razón; si maldecimos la CRUZ hacemos la fe Laig y nadie quiere tocar al leproso y no reconocemos nuestras lepras.
criado por pregoncristiano
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